Mostrando entradas con la etiqueta 5 Signo VIII ESCORPIÓN. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta 5 Signo VIII ESCORPIÓN. Mostrar todas las entradas

3 de agosto de 2008

ESCORPIÒN: un alacràn busca transformarse en un dragòn.




En el nativo de Escorpión, encontramos un individuo de estatura media, robusto, pero con líneas no siempre proporcionadas, sobre todo las piernas son con frecuencia demasiado cortas con relación al torso. Es en general, entre los tipos astrológicos, el que menos corresponde a lo que comúnmente se llama belleza humana. Sin embargo, tanto en el físico como en la naturaleza psíquica de este nativo hay algo irresistiblemente atrayente. A veces la cara basta para producir este efecto: los ojos frecuentemente son grandes y de color claro, con una extraña tibieza, que en momentos de excitación se vuelven brillantes y parecen penetrar con su fuego en el fondo más escondido del otro ser. En estos momentos la cara se transforma, y toda su apariencia, aun no siendo bella, emana una fascinación misteriosa y en algunos además diabólica (belleza del diablo).Una de las características más sobresalientes, es de hecho la originalidad y la extravagancia de su forma de pensar y de comportarse, que parecen dictados por la necesidad de esconder algún secreto personal. 


Esta es la razón por la que a pesar de su fascinación, parece frecuentemente frío cuando en realidad en su intimidad arde una llama, devoradora y tremenda, pronta a surgir con violencia apenas que aquel que la lleva en su pecho encuentre la posibilidad de abandonarse sin restricción a sus propios instintos y pasiones. El nativo de Escorpión es íntegramente él mismo en estas ocasiones. Por tanto y en primer lugar es necesario valorarlo bajo el aspecto de su vida sentimental y sexual. 



Este es el lado, efectivamente, más importante de su existencia. El erotismo domina sus pensamientos y dicta sus actos; los instintos son extremadamente potentes, domarlos y superarlos significa vencer los demonios de la propia alma. Cuando lo logra, el nativo de Escorpión, del vulgar animal rastrero con el dardo venenoso, se transforma en Águila  Conforme a esta fundamental condición psicofísica, el problema al que incesantemente se enfrentan los individuos de Escorpión es el de decidirse entre “el bien” y “el mal”. La lucha que se produce dentro de sí mismo, y que no querría que viera ninguno constituye la verdadera causa de lo que aparece en su ser misterioso. Esto explica por tanto el atractivo que ellos ejercen sobre el otro sexo. Su pasión innata y continuo esfuerzo por domesticar el ímpetu de sus instintos fisiológico, no puede dejar de reflejarse en otro sector de la vida. Sinceramente deseoso del bien, el nativo de Escorpión está, por otra parte fácilmente embriagado por las posibilidades que ofrece el contrario: siente que el “mal" ejerce sobre el nativo una fatal debilidad humana y cuando no tiene la fuerza de abstenerse a cometer actos malvados, se justifica con su propia cualidad de hombre.


La atracción que el mal ejerce sobre el nativo de Escorpión provoca una continua tensión en su intimidad, a veces no procura ceder, teniendo el individuo positivo, en cierta manera por reflejo, una repercusión fructuosa sobre las tendencias del carácter y sobre las facultades de la inteligencia, por una parte lo hace circunspecto, un observador agudo de las debilidades de los otros, capaz incluso de penetrar en los rincones más recónditos y oscuros del alma; por otra parte desarrolla en él la aspiración del mal en los otros, ya que en lo que más remoto de sí mismo no logra vencerlo, es como si pudiese de esta manera redimirse a sí mismo. 


Así encontramos muchos individuos pertenecientes al signo de Escorpión entre los más sensibles y sagaces psicólogos; por tanto, este tipo está representado por un gran número de médicos, especialmente cirujanos, psiquiatras, psicoanalistas, etc. En general, es frecuente en las profesiones que de una manera u otra posean un carácter combativo o tratan de seccionar, dividir, cortar; donde la astucia y la decisión, pero sobre todo el conocimiento psicológico, aseguran el éxito en la lucha contra el enemigo. Napoleón nació con el ASC. en el signo de Escorpión. También un genio como Goethe y un pensador tan “cortante” como Voltaire, fueron de Escorpio. Siendo la lucha entre el bien y el mal propio de la naturaleza, o sea, una lucha entre el espíritu y la materia, es interesante señalar que estos tipos se revelan con frecuencia como científicos importantes allí donde se trate de “domar”, “disgregar” y “recomponer” la materia, como por ejemplo en el campo de la química, los individuos que no están dotados de excepcionales cualidades intelectuales o morales, prefieren trabajos como los de barbero, sastre, cazador y similares.


Propenso a dominar y a organizar, el nativo de Escorpión no se ajusta ante ninguna fatiga o privación para salir de ella (ésta es otra tendencia que explica su amor por los trabajos militares), y en su obstinación, y alguna vez testarudez, no son inferiores a los nativos de Aries. Afín con el signo de virgo, en el nativo de Escorpión se muestra la perseverancia y la diligencia.



La mente escrutadora del nacido bajo el signo de Escorpión no se cierra el conocimiento de los otros individuos; además de descubrir y de explorar, como ya se ha indicado, nuevos campos en el mundo de la materia, este nativo se ve generalmente atraído por los misterios de la naturaleza. En tales ocasiones se revela su sentido de lo bello, su amor por las cosas grandes, sobrehumanas. Pero no es solamente esto, el nativo de Escorpión querría desvelar hasta los últimos secretos de la creación y encontrar una solución a ese angustioso problema que es el fin de la existencia humana. 


También en las otras aspiraciones y espirituales reaparece el eterno dilema entre el bien y el mal, entre la materia y el espíritu, entre la vida y la muerte. De esta manera no es sorprendente encontrar entre los representantes de este tipo una tendencia al misticismo que, asistida por una fuerte voluntad, raramente llega a “hacer escuela”, es decir, a crear importantes movimientos y corrientes espirituales.


Para el mejor conocimiento del nativo de Escorpión -tipo más bien complejo e impenetrable en algunos de sus aspectos esenciales- contribuye el singular fenómeno de la frecuencia con que sus representantes negativos aparecen delante de los jueces, acusados de graves delitos. En muchos casos se trata de crímenes pasionales, de actos de venganza madurados en un clima de celos y de orgullo ofendido (un motivo éste que causa graves perturbaciones en la vida matrimonial y en las relaciones amistosas en la mayoría de los individuos, incluidos los superiores, pertenecientes al signo de Escorpión); no son raros los procesos en que prevalecen motivos conceptuales, asesinos con base en fanatismo religioso y político, ataques violentos o ultrajes inspirados por los mismos criterios, son exponentes de un terrorismo ejercido sobre la comunidad entera.


En el cuerpo del nativo de Escorpión están amenazados sobre todo los órganos de procreación; las enfermedades venéreas son también frecuentes en ellos: están también sujetos a diversas formas de fiebre; con frecuencia sufren heridas causadas por accidentes o acciones de guerra; en algunos individuos, en el caso de que haya otros elementos que lo permitan, con frecuencia son grandes las probabilidades de muerte violenta y prematura; pero una vez llegados a la vejez, estos individuos mueren conservando hasta el último suspiro la lucidez del espíritu y el conocimiento pleno del inminente tránsito (Goethe).



Texto Tomado de: N. Sementovsky-Kurilo, Astrologìa, Barcelona, Editorial Planeta, 1986.


A continuación, Video sobre el Trabajo # 8 de Hércules, por analogía el trabajo de Escorpión.