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8.10.15

Cantico delle creature o del Càntico de las Criaturas

Autor: San Francisco de Asís.
Escrito alrededor de 1225, en Italia.
Lo escribió poco antes de partir del planeta, usando el idioma umbro, que se hablaba por esa época en Asís, y por ello se le considera el primer poema en lengua italiana.
Importante resaltar que para su tiempo se componía mucho a los santos y a la virgen, pero él como gran amante de la naturaleza, escribió a todo lo creado con una reverencia que encontramos en los mejores poetas que cantan a la Vida como Whitman, también en los discípulos del Tao, o en los chamanes de pueblos ancestrales para quienes el Hombre y la Naturaleza son UNO y TODO.

Altísimo y omnipotente buen Señor,
tuyas son las alabanzas, la gloria y el honor y toda bendición.
A ti solo, Altísimo, te convienen
y ningún hombre es digno de nombrarte.
Alabado seas, mi Señor, en todas tus criaturas,
especialmente en el Señor hermano sol,
por quien nos das el día y nos iluminas.
Y es bello y radiante con gran esplendor,
de ti, Altísimo, lleva significación.
Alabado seas, mi Señor, por la hermana luna y las estrellas,
en el cielo las formaste claras y preciosas y bellas.
Alabado seas, mi Señor, por el hermano viento
y por el aire y la nube y el cielo sereno y todo tiempo,
por todos ellos a tus criaturas das sustento.
Alabado seas, mi Señor por la hermana Agua,
la cual es muy humilde, preciosa y casta.
Alabado seas, mi Señor, por el hermano fuego,
por el cual iluminas la noche,
y es bello y alegre y vigoroso y fuerte.
Alabado seas, mi Señor, por la hermana nuestra madre tierra,
la cual nos sostiene y gobierna
y produce diversos frutos con coloridas flores y hierbas.
Alabado seas, mi Señor, por aquellos que perdonan por tu amor,
y sufren enfermedad y tribulación;
bienaventurados los que las sufran en paz,
porque de ti, Altísimo, coronados serán.
Alabado seas, mi Señor, por nuestra hermana muerte corporal,
de la cual ningún hombre viviente puede escapar.
Ay de aquellos que mueran en pecado mortal. (1)

Bienaventurados a los que encontrará en tu santísima voluntad

porque la muerte segunda no les hará mal.
Alaben y bendigan a mi Señor
y denle gracias y sirvan con gran humildad.

(1)  el pecado mortal se refiere a la ignorancia, de creer que la vida material es más importante que la espiritual.